A la hora de presentarse una emergencia que afecte la salud de un miembro de la familia, obligue a la compra de una refacción para el coche o simplemente ofrezca una oportunidad de adquirir a buen precio un artículo difícil de encontrar, mucha gente piensa en un préstamo bancario. Otra opción sería recurrir a algún familiar o amigo, lo que siempre es susceptible de generar fricción en las relaciones.

Una alternativa, por lo general indeseada, es apelar a individuos que se dedican a entregar dinero a cambio de unos intereses muy elevados, son los llamados prestamistas o usureros. No obstante, ahora existe una iniciativa mucho mejor, más sencilla de ejecutar, sin trámites complicados, riesgos ni molestias a ningún conocido; los micropréstamos.

Estos créditos se denominan personales porque se adaptan a tu necesidad. Los montos varían entre 50 y 300 euros la primera vez que los solicitas, luego si honras el compromiso y pagas en el lapso acordado el límite se incrementa, pudiendo llegar a alcanzar los 1000 euros. O sea, actúan como un adelanto de nomina puesto que, tan pronto recibes tu salario quincenal o mensual procedes a devolver el dinero recibido.  

Es decir, con esta ayuda logras estirar tu ingreso hasta la fecha del próximo pago pero, en el ínterin, resuelves el problema que pudiera habérsete presentado. ¿Cómo funciona esto? Lo primero es que cualquier residente del país que ya haya cumplido los 21 años y que no se encuentre sancionado por un incumplimiento anterior puede aspirar a conseguir este beneficio. Asimismo, debe disponer de un móvil y de una cuenta bancaria con su correspondiente tarjeta de débito. Una vez que introduzcas tus datos en el sistema y envíes la solicitud comienza el lapso de espera que puede ser realmente corto. Y cuando la aprobación esté lista te transferirán el monto solicitado. Los intereses a pagar son calculados dependiendo del capital requerido y del período de devolución seleccionado.

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